Falso debate

Una compañera del grupo virtual de crítica de textos propios, que conformamos hace un par de meses, envía un mail compartiendo el post de un blog de escritura. Ya desde el título la cosa me huele raro: ¿Primera o tercera persona, cuál elegir? Seguir leyendo “Falso debate”

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El lenguaje poético

Después de veinte años escribiendo narrativa, me encontré de pronto intentando escribir poesía.
Leer poesía, conocer cada vez más personas que la escriben, ha sido una influencia inevitable porque antes de impactar en mi propia escritura lo ha hecho en mi manera de observar las palabras que usamos para denominar lo que sospecho que somos y lo que nos rodea.
Creo que se llega a escribir poesía por necesidad. Seguir leyendo “El lenguaje poético”

La escritura

Sillón asesino

La escritura exige
de nosotros todo.
No tenemos
la posibilidad del músico
de cerrar los ojos
y abrir la boca
en un trance
de interpretación.
Tampoco tenemos
la chance
del pintor
que muestra todo
al mismo tiempo.
Escribir
es un paulatino correr
del velo,
una experiencia
para un otro
que no verá
nuestra mueca.
Obra pura
la escritura
exige
de nosotros todo.

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Empatía

Me invitaron a visitar algunos colegios secundarios de la ciudad. La consigna era hablar con la estudiantina acerca de un relato breve que escribí ad hoc y ellos habían leído la semana anterior con la profesora de Literatura. En medio de la charla, mientras intentaba articular la idea de que la construcción de la identidad es dinámica y que solo es posible formando parte de un colectivo, me acordé de Philip Dick. En su novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, para distinguir a un humano de un androide se valen de un test de empatía. Seguir leyendo “Empatía”

Mil palabras de chocolate

Camino apurado hacia la fábrica de chocolates. Pienso, también, apurado.
Atolondrado sería una palabra más precisa, porque hay personas que pueden pensar rápido con claridad, pero ése no es mi caso. Seguir leyendo “Mil palabras de chocolate”

La caja

Ya está, bastó con apoyar las manos en el teclado para que las palabras se emborronaran, mezclándose hasta volverse inarticulables. Y tan nítidas que se veían en mi febril intuición, en ese entusiasmo que precede al intento de pronunciarse. Seguir leyendo “La caja”

Un sueño

En una librería pedí ver las últimas novedades en narrativa. El vendedor me mostró varios libros, todos con la misma característica: una salida de audio en el lomo. Seguir leyendo “Un sueño”

La mirada

Años atrás, en un taller de comic que abandoné antes de tiempo, el tallerista dijo algo que recién ahora comprendo del todo. “Conviene empezar siempre dibujando los ojos, porque eso te va a facilitar la construcción del resto del personaje y hasta la situación en la que está”. Recuerdo a partir de esto que, durante mi último año de estudiante de arte dramático, el profesor insistía con la idea de que en la actuación la clave es persistir en el intento de ver el mundo tal como entendemos que lo haría el personaje.  Seguir leyendo “La mirada”

Sálvame (de Leila Guerriero)

Yo no tengo dios, pero, si tuviera, le pediría: salvame.
Salvame de pronunciar, alguna vez, las frases “porque mi libro”, “según mi obra” o “como ya escribí yo en 1998”.
Salvame de estar pendiente de lo que digan de mí, preocupada por lo que dejen de decir, horrorizada cuando no digan nada.
Salvame de la humillación de transformarme en mi tema preferido, del oprobio de no darme cuenta, de la vergüenza de que nadie se atreva a advertírmelo. Seguir leyendo “Sálvame (de Leila Guerriero)”

Ocho consejos acerca de escribir

Por Luciano Lamberti.

1. No escribas. Ya hay demasiados escritores en el mundo. Más escritores que lectores. En una gran escena de El club de la pelea (la película) Tyler Durden, dispuesto a armar un ejército va rechazando a los que llegan, a uno le dice que está demasiado gordo, a otro que es un debilucho, y así. Los que se quedan son los que valen. Si realmente sos escritor vas a sobrevivir a las críticas negativas, a las negativas editoriales, a los primeros fracasos (ni hablar de los que siguen) y a este consejo sagrado: no escribas. Sos demasiado tonto, sos demasiado ególatra, te faltan huevos, te falta voluntad, no leíste lo suficiente, no podrías
Seguir leyendo “Ocho consejos acerca de escribir”